por Liana Velado*

Comentario del artículo CÓMO DAR MALAS NOTICIAS EN MEDICINA

https://www.diariomedico.com/medico-joven/trabajar/trabajar-noticias/como-dar-malas-noticias-medicina-parte-i.html

El diagnóstico de una enfermedad grave es un momento importante para  el paciente y para el médico. La autora del artículo que comento propone unas recomendaciones  y pautas para dar la noticia al paciente de la mejor manera. La primera de ellas es estar seguro del diagnóstico, cuestión fundamental que no requiere comentario.

El segundo punto si quiero comentarlo: “Saber que el paciente tiene derecho por ley a conocer  su estado de salud…Es por tanto una obligación dar la mala noticia al enfermo, salvo algunos casos especiales.” El paciente tiene derecho a saber sobre su enfermedad, pero no está obligado a saber si no quiere. Tener un derecho supone  poder decidir si  se quiere  hacer o no hacer uso de ese derecho, decidir en el caso del paciente si quiere información sobre su enfermedad o no. Si decide que quiere eso el médico tiene la obligación de informar. Lo que ocurre hoy es que el derecho se confunde con la obligación, se convierte en un imperativo, y predomina la obligación del otro a informar. Podemos comprobar en la consulta que a muchos de los pacientes a quienes se les obliga a ejercer su derecho a saber  la gravedad de su enfermedad no saben nada de lo que les ocurre, no se han enterado de todo eso que se les ha dicho.

Las siguientes pautas que plantea el texto están en relación a la (supuesto derecho) obligación a recibir información por parte del paciente. Una de estas recomendaciones es considerar las  excepciones a esa obligación, una sería la negativa  expresa del paciente a recibir información   y otra  cuando se considere que esa información puede perjudicarle. Hay otras recomendaciones en el texto en  relación a cómo y cuándo dar la noticia de la mejor manera y en el mejor momento.

No hay un momento  mejor, ni una manera mejor  generalizables, pero sí  hay un marco que es el de la transferencia, en el que el paciente podrá situar su demanda, la suya. No siempre el paciente quiere saber, no siempre que un paciente pregunta por su enfermedad está pidiendo un diagnóstico, a veces sí quiere saber, pero no quiere ni datos ni información. Escuchar la demanda, conversar en el marco de la transferencia puede  situar el sufrimiento del paciente y  un saber sobre su enfermedad más soportable.

Termino con una cita de Lacan en Psicoanálisis y Medicina: “En la medida en que más que nunca la ciencia tiene la palabra, más que nunca se sostiene ese mito del sujeto supuesto saber, y eso es lo que permite la existencia del fenómeno de la transferencia en tanto que remite a lo más primitivo, a lo más arraigado del deseo de saber”.

*Liana Velado es médico de familia y psicoanalista. Miembro de la ELP y la AMP